Cuando iba a primaria, contaba con un profesor que sabía ver las realidades desde otro punto de vista. Un día, nos hizo un comentario insólito. Aún lo recuerdo claramente. En aquélla época, había un interés general sobre la existencia de los ovnis, los objetos voladores no identificados. Quizás fuera por la fama que adquirió entonces el entrañable ET, el extraterrestre, quizás por las incontables imágenes falsas que se publicaban en las portadas de los periódicos. Lo cierto es que aunque no existiera aún ninguna versión comercial de Photoshop, había cantidad de montajes fotográficos, y un montón de frikis y hippies (es asombroso lo bien que coordinan estos dos conceptos), organizaban asentamientos de bienvenida para recibirlos con las brazos abiertos… Con los brazos abiertos y con unas buenas dosis de cannabis y otras substancias para el cuerpo, vaya.
Pues bien, este hombre, con su aplomo, entró en el aula leyendo su habitual diario, dándonos los buenos días tras unas enormes páginas de papel y tinta negra, que impedía verle la cara. Sólo podíamos oír, al menos yo, un ronroneo agitador tras ellas. Estaba rechistando para sí mismo, como no dando crédito a lo que acabara de leer. Al arribar a su mesa, dejó caer su coqueto maletín negro, e instantes después, se dirigió solemnemente a sus alumnos, con el periódico enrollado y utilizándolo de batuta:
-Hijos míos, si alguna vez vinieran los marcianos y se cargaran la humanidad en un sólo segundo, no os podéis imaginar la cantidad de idioteces que podrían encontrarse en ese momento por la televisión. ¿Esa será la única imagen que daremos, el único legado de la humanidad? “Bueno, bonito y barato. Y si encuentra algo mejor, le devolvemos su dinero.”
Aún hoy, creo que estamos tentando la suerte. Sólo en este medio de información, se puede encontrar verdaderas joyas de este legado humano, como por ejemplo, los concursos. Muchos sábados o domingos, o alguna vez de madrugada, me acuerdo de aquel ingenioso profesor de matemáticas, cuando topo con formatos de tipo “gane 3000€ demostrando que usted no es tonto aunque lo parezca”.
Para saber diferenciar estos concursos del resto observemos sus principales características:
1- El formato en pantalla suele estar dividido en tres zonas.
1.1- La primera, y principal, situada a la derecha, está la presentadora, que debe olvidársele a menudo la ropa de ir por calle y se pone la de ir a la playa.
1.2- La segunda, y a la vez razón de existencia, es un panel. Éste consta de una imagen, un crucigrama, una sopa de letras, o un jeroglífico, la mar de sencillos. No apto para los que saquen buenas notas.
1.3- La tercera zona se refiere al teléfono al que debemos llamar para solucionar el panel. Y bajo éste, en ocasiones con efecto marquesina Fórmula 1 recorriendo el largo de la pantalla y con este tipo de letra, perdón, con este tipo de letra, se encuentra lo que yo llamo el susto: las tarifas telefónicas.
2- La presentadora reitera una y otra vez la mecánica del juego, intercalando datos de su infancia con pistas evidentes sobre la resolución del panel para que la gente –en principio, inteligentemente del montón- se anime a realizar una llamada de por lo menos 4000€, para que les pasen directamente en antena y sueñen en convertirse de repente en una especie de héroes, por haberlo resuelto antes que nadie.
3- Por lo general, la música de fondo recuerda a una película en la que alguien huye despavorido de unos zombis muy feos, a los que les falta toda clase de miembros, menos las piernas, para poder perseguirle. Esto es habitual. Así consiguen que nos involucremos en una tensión constante en la duración de dicho programa, genial para noches en desvelo, con el vaso de leche caliente aún intacto encima de la mesilla, sin atrevernos a cogerlo por si acaso debajo de él sale la cara de uno y nos mata del susto (insisto: son muy feos). Eso, o coger la fregona, lo que implica ir hacia ella; cruzar el salón, atreverse a ir por el pasillo… todo a oscuras…, hasta llegar al cuarto de las cosas que hace tiempo no te paraste a ordenar… Y de pronto…
4- Los sobresaltos inexcusables que se producen para informar la duración restante de la transmisión. Una regla fundamental es que siempre habrá prórrogas. Y no importa cuántas se hagan, ni las innumerables ocasiones en las que seremos advertidos: la regla fundamental es que nunca es tarde para ser timado. Lo extraño e incoherente aquí sobre la medida del tiempo es que cuando expira, salta un dispositivo que ni el cuerpo de bomberos en máxima alerta. Una parafernalia de sirenas y luces rojas rotantes se hacen con todo el plató, provocando una situación de apocalipsis que ríete tú de las predicciones del gran Nostradamus. El nerviosismo de la presentadora, entonces, comienza a centrarse desesperadamente en la atención de algún espectador. Por otra parte, las personas que, teléfono en mano, sigan en espera, comenzarán a escuchar por décima vez consecutiva el hilo musical, y de tanto en tanto, la grabación de un hombre asegurándoles “En breve te pasaremos en directo, por favor, espera…” Todo esto mientras se ve volando por toda la pantalla, intermitentemente, la recompensa del juego, a la que ahora, han sumado ¡1000€ más!
5- Ya para acabar, porque algún día debería de acabar (y no me refiero a mi escrito), hago constancia de varios milagros. Uno de ellos es que, ya por la quinta prórroga, cuando las sirenas empiezan a sacar humo y tan sólo restan cinco segundos, deciden pasar a alguien en antena, en el supuesto caso que exista ese alguien, claro. Y cómo no, la respuesta es evidente. Acierta y se lleva el premio. Las luces rojas se reemplazan por confetis, globos y matasuegras. De la sensación de una película de zombis pasamos a una escena muy usada por los americanos: la graduación universitaria, el momento en el que todos son muy felices y lanzan al aire el birrete. Aunque el auténtico milagro, sin dudarlo, está en haber sobrevivido a la emisión. Da igual que pongan seguidamente los créditos. Se acabó, y tú sigues vivo... Un poco desquiciado, todo hay que decirlo, pero vivo al fin y al cabo.
Así que ya sabéis. En el caso de haber localizado, en cualquier cadena, un programa como el descrito aquí y haber llamado por error al número de contacto que proporcionan tan hermosamente sin haber leído atentamente el segundo punto de este capítulo, sólo falta que permanezcas a la espera un breve período de siglos…
Próximamente, en el Capítulo II…
Productos televisivos: las telenovelas
¡No se lo pierdan!

2 jun 2008 | 09:59 PM
OOOOOHHHH NO HA ACERTADO CON SU DESCRIPCIÓN!!
Falta el hecho de que a la pregunta de´: ¿Cuánto son 2+2?
Alguien llame y diga: 5.
Y ahí ya sí que te dan ganas de llamar a un anestesista que "por error" te ponga una sobredosis de morfina.
2 jun 2008 | 10:06 PM
Aprovechando este blog, dejo aquí un texto extraído del libro "13,99€, de Fréderic Beigbeder". Más de uno se sentirá identificado... O lo que suele ser la reacción más común: "¿A mííííí? Eso no me ha pasado NUNNNCA..."
"El problema del hombre moderno no radica en su maldad. Al contrario, en general, y por razones prácticas, prefiere ser bueno.
Simplemente odia aburrirse.
El aburrimiento le horroriza, cuando en realidad no existe nada más constructivo y saludable que una buena dosis cotidiana de tiempo muerto, de instantes mortalmente aburridos, de muermo intenso, solo o en compañía.
(...)
Sólo el aburrimiento permite disfrutar del presente, pero todo el mundo parece apuntar en la dirección contraria: para no aburrirse, los occidentales huyen por mediación de la tele, del cine, de Internet, del teléfono, de los videojuegos o de una simple revista. Nunca están en lo que hacen, sólo viven por poderes, como si limiyarse a respirar aquí y ahora fuera algo deshonroso. Cuando estamos delante del televisor, o de un portal interactivo, o llamando por teléfono móvil, o jugando con nuestra Playstation, no vivimos. Estamos en un lugar distinto del sitio en el que realmente nos encontramos.
Quizás no estemos muertos, pero tampoco puede decirse que estemos vivos. Sería interesante calcular cuántas horas diarias pasamos así, fuera del instante que estamos viviendo. En otra parte distinta de aquella en la que nos encontramos. Todas esas máquinas conseguirán inscribirnos en la lista de los abonados ausentes y será muy difícil evitarlo.
TODOS LOS QUE DESPRECIAN EL ESPECTÁCULO, TIENEN UNA TELE EN CASA.
TODOS LOS QUE DESPRECIAN LA SOCIEDAD DE CONSUMO, TIENEN UNA TARJETA VISA.
La situación resulta inextricable (...) El hombre sigue huyendo de su angustia a través de la diversión"
2 jun 2008 | 10:57 PM
Que casualidad que siempre dan el premio al final del todo, cuando ya se ha acabado el tiempo.
Lo poco que he visto de estos programas, si se les puede llamar así, es haciendo zapping y por curiosidad (maldita sea) me he quedado un rato a ver que chorrada de juego ponían esa vez.
Por cierto, las presentadoras que ponen, serán muy monas y todo lo que quieras, pero son más tontas que un pie.
Un beso
2 jun 2008 | 10:59 PM
Me parece que sobre las cuatro de la madrugada hay uno de esos, suele coincidir con las series o pelis de polis que yo me trago.
En Antena 3 me parece y lo que no entiendo es como eso se permite cuando está claro que es una gran estafa.
Eso sin contar conque hay ser rematadamente gilipollas para simplemente tirarse no se cuanto tiempo delante de la pantalla viendo algo así, por no tener, no tiene ni siquiera algún humorista, aunque sea nefasto.
En fin, yo voy a seguir con C.S.I., que por eso no te sacan dinero.
Good night.
3 jun 2008 | 05:57 AM
Seria agradable saber tus gustos ;). y si, precisamente fue inspirado en un forward jeje.. hay que emplear de todo no?. Saludos.
4 jun 2008 | 07:57 PM
Hola beeril, pasando a saludarte..... no veo esos tipos de programas.....
un abrazo!
5 jun 2008 | 04:00 AM
No se de que hablas..pero me ha gustado...por aqui un señor Colon muy corrupto hace cientos de años trajo una aproximacion a la pantalla chica..eran espejitos de colores..con eso engañó a tribus enteras..y se llevaba el oro..No ha cambiado nada en España..sigue su senda al costado del camino...entre reyes y reyes de la risa pobre..a costa del ignorante..o el disperso...siguen vendiendo espejos de colores a los pobres españolitos.
Feliz televisión y por muchos años mas..y ¡viva España!
5 jun 2008 | 01:19 PM
Si, es así, pero tampoco te pases, porque también no veas tu lo que se venden los "Culebrones Venezolanos", que, perdona que te diga, TAMBIEN SON UNA PUTA MIERDA.
6 jun 2008 | 07:52 AM
Hola,vine a leerte,y pues te diré yo prefiero,una película linda,una lechita
bien calientita,y estar en mi camita,descansando rico,porque hay programas tan aburridos,que me duermen.
Pero es bueno saber,las opiniones y espero,ller tu próximo capítulo,de telenovelas,me imagino que estará buenísimo,no me lo perderé...
amenazo con volver pronto.
resibe un fuerte abrazo de oso.
tu amiga Nelhy.
6 jun 2008 | 08:07 PM
buen análisis de lo que para mí es un timo con todas las letras...
Buen Finde!
Nos vemos ***
6 jun 2008 | 10:04 PM
hola vengo a ver si ya estaba el capítulo 2 de telenovelas,
pero aun esta y ya hasta había traido yó,mis palomitas y mi pañuelo,porque a mi las telenovelas a veses me hacen llorar,
Pero regresaré,a verlas...
Te dejo mis palomitas.
tu amiga
Nelhy.
7 jun 2008 | 04:50 PM
Hola Beeril,
Muy didáctico tu post, gracias por advertir a más de uno de esos programas timo (como el de la estampita). Hace tiempo que dejé de ver la TV con "pasión", ahora son contados los programas que realmente miro y porque me interesan (no por aburrimiento).
Espero leer tu proximo artículo sobre "culebrones". Mientras, seguiré echando un vistazo a tú blog, que por cierto, me parece fantástico.
Saludos
8 jun 2008 | 01:18 PM
Ayyyy.... Aquí me tienes, mi niño... ¿Qué se te ofrece? :-D
Je je, buen post. Todo un mundo este de los concursos, y los concursos estafa... si es que somos unos pardillos... Y los que tienen un cierto nivel cultural, te has de pasar media vida en ellos, sin que te tumben, para conseguir una cantidad de dinero aceptable y que sirva para algo.
El otro día, como soy ave nocturna, pillé uno en tele 5 ( si, uno que hay una especie de cinta transportadora en la que no para de caer dinero) y me estuve riendo un buen rato. La cosa fué así:
Fué despues del chat de OT. Esa noche las nominadas eran las dos Tanias, y bueno, dedicaron el concurso a ese nombre, o sea, TANIA. Total que había que decir, nombres de mujer, de 5 letras y que acabaran en IA... Ja ja ja, y llama una, con lo que cuesta que te pasen la llamada, y va y dice "ANIA"... Evidente mente, la buena señora no sabía contar...
Pero lo divertide es que le pregunta su nombre la presentadora y resulta que se llamaba ¡¡¡LUCÍA!!! Y no lo habían dicho todavía...
Demencial vamos...
Un besote, guapo
9 jun 2008 | 06:39 AM
Me encanta que tengas una facilidad para hacerme sonreir. Gracias!
9 jun 2008 | 06:20 PM
Sera cierto que tengo que pasarme por aquí bastante más a menudo...
Es ir sobre seguro para conseguir sacar alguna sonrisa, y hasta carcajadas...
Me gusto tu post!!
Bicos enormes!!
11 jun 2008 | 03:09 PM
Lo peor de todo es cómo enganchan los joíos concursos estos!
19 jun 2008 | 12:00 PM
Lo malo es que todavía hay idiotas que se dejan timar por esos concursos. Allá ellos.
Te felicito porque vaya de perlas tu blog, el mío sigue fallando.
Saludos, amiguete.